Cortometraje "Ojos que no ven"

 

Sinopsis: Bruno sabe que Rober es un tanto especial. Es consciente que los sucesos que suele presenciar su amigo y tanto le perturban, son los típicos que las palabras no pueden explicar y que no todos los ojos son capaces de ver. En esta ocasión, si quiere ayudarle de verdad, su amistad tendrá que hacer más méritos de los que él nunca hubiera imaginado.

 

Coste de producción: 400 euros

 

Información de interés: Consideramos que es un corto muy especial por el trabajo que ha conllevado y su trayectoria en si. Es un cortometraje que Marcos Barón, el director y guionista del mismo, ha tardado en realizar tres años y medio, antes que incluso naciese la productora FPY Productions. Dicho proyecto ha pasado por muchas fases y estadíos complicados. Entre otras razones porque tanto Marcos, como la mayoría de los miembros de la productora, son ajenos profesionalmente al mundo audiovisual. Nuestras profesiones oficiales son Odontología, Ingeniería industrial, Óptica, ADE... Esto quiere decir que cuando nos estrenamos, nos adentramos en un campo mayoritariamente desconocido para nosotros. Pero a pesar de las dificultades, estamos convencidos que la experiencia mereció la pena.

 

Como dato de interés, consideramos relevante y curioso los inicios de Ojos que no ven. Marcos llevaba tiempo con el propósito y entusiasmo de hacer un corto. Llevaba tiempo picándole la curiosidad de como sería dicha experiencia y sus entresijos. Para iniciar dicho proyecto solo le faltaba una cosa: motivación. Dicho ingrediente lo condimentó un íntimo amigo suyo, además de fiel compañero de Odontología llamado Adrían Dragone. De tal fusión, concretamente durante las aburridas clases de Odontología Preventiva, construyeron lo que serían los cimientos del guión en cuestión. Después vinieron los castings infructuosos, las mil modificaciones, las vueltas en círculo, los chascos infinitos y los mareos constantes de uno y otro contacto. Hasta que en Noviembre del 2012, consiguieron por fin reunir a un equipo humano universitario de alrededor 15 personas altamente entregadas y un reparto extraordinario, para asi poder llevar a cabo un rodaje de tres días y 70 planos, que por encima de todo fue intenso y arduo. Pero eso si, real.

 

¡Panga!

Cortando la rutina

Cuentos para aprendices visuales

Ojos que no ven

Fetén

Corten